Hola, hoy es el primer día que consumo la leche de alpiste que recomiendan investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México para eliminar los efectos nocivos de la Diabetes Mellitus y de paso, prevenir otros desórdenes alimentarios como la obesidad, hipertensión, agotamiento físico y bajas defensas los cuales, generalmente tienen su origen en el riñón, hígado, páncreas y resto de glándulas del organismo.
Generalmente, mi organismo tiene más tendencia a la hipo que a la híper glucemia, pero me arriesgué por tratarse de algo natural y porque aunque en los últimos años he logrado reducir peso y tallas, lo cierto es que me inspiró la observación de que los aminoácidos de ésta leche también combaten las adiposidades y mis brazos y abdomen lo requieren.
También les quiero compartir que toda mi vida he combatido al sobrepeso ya que desde los nueve años, con 84 kilos de peso y 123 centímetros de estatura, endocrinólogos del Hospital Regional de PEMEX, en Ciudad Madero, Tamaulipas, me sentenciaron a ser diabética “en cualquier descuido” pues para ellos yo era “una diabética en potencia”.
Yo no sé si esto me provocó algún trauma o si a mi subsecuente conducta se le puede llamar “traumática” pues desde esa temprana edad decidí no parir hijos, así como nunca jamás volver a probar azúcar.
A causa de esa fijación, hace más de 10 años, empecé a sufrir intensos dolores de cabeza matinales y los médicos ahora, me prescribieron la forzosa ingesta de un par de cucharaditas de azúcar “al menos” en mi primera bebida del día, mi café.
Efectivamente, la leche de alpiste me bajó el azúcar en sangre, pero lo compensé con azúcar y chocolate en mi café y el resto del día lo estoy pasando excelente pues siento mucha energía.
Mañana me pienso pesar y mediré mi cintura más tarde pero por lo pronto, aquí les reproduzco la investigación de la UNAM sobre este que hasta ayer, consideraba alimento exclusivo de los pajaritos.
Saludos a todos y no se inhiban. Hagan comentarios sobre sus propias experiencias. Les aseguro que hay mucho por ganar y nada que perder.
¡¡¡Uff!!! Pues no se pudo, y eso que es un archivo en Power Point así que, aquí se los transcribo….
Alpiste!!!!!!
Recientemente, científicos de la UNAM analizaron el gran poder alimentario del alpiste, por los grandes beneficios que acarrea a las aves y después de muchos experimentos basados en el Método Científico, encontraron que tiene una proteína increíblemente poderosa, capaz de viajar en la sangre sin distorsión alguna debido a que sus aminoácidos son totalmente estables, lo que induce una mayor eficiencia alimentaria en el organismo.
El alpiste es una planta gramínea, de la familia de las póaceas herbarias. Originaria del Mediterráneo, pero cultivada comercialmente en todas partes del mundo para alimento de pájaros domésticos.
Es una de las semillas más poderosas de la Tierra, con una capacidad de recarga enzimática inmensa y un valor proteico mayor. Un vaso de leche enzimática de alpiste tiene más proteína que dos o tres kilos de carne pero con aminoácidos estables, esto es, que viajan de una manera segura e indestructible hasta nuestro organismo.
Las enzimas que proporciona el alpiste tienen un poder inmenso para desinflamar nuestros órganos, particularmente el hígado, riñones y páncreas, dato que convierte al alpiste en un regenerador pancreático inmenso por lo cual, acaba con la Diabetes en unas pocas semanas.
Elimina también la cirrosis al aumentar la cuenta de hepatocitos en el hígado y de paso, claro está, lo desinflama. Recarga los riñones de enzimas, favoreciendo una saludable diuresis que elimine el exceso de líquidos en el cuerpo, por lo que es excelente contra la hipertensión.
Es una maravilla, por tener la enzima lipasa, elimina rápidamente la grasa del cuerpo, ya sea en venas, arterias o depósitos musculares por lo que resulta muy eficaz contra la obesidad generando grandes y potentes resultados como un promotor de corte y tonicidad muscular.
Indicado en hipercolesterolemia y prevención de arteriosclerosis; diurético; útil en situaciones donde se requiere un aumento en la diuresis como las infecciones genitourinarias (cistitis), hiprerazotemia (abundancia de sustancias nitrogenadas en la sangre), hiperuricermia, gota, hipertensión arterial, edema, sobrepeso acompañado de retensión de líquidos, gastritis y ulcus (úlceras, sobre todo del estómago).
Es demulcente (emoliente, relaja y ablanda las partes inflamadas). En Canarias, además de aperitivo para el calor, lo consideran excelente remedio para los males de orina, piedras, riñón y vejiga.
También se utiliza externamente para barros o eccema.
COMO CONSUMIRLO: Solo ponga a remojar por la noche, 5 cucharadas de alpiste y a la mañana siguiente retírele esa agua, póngalo en la licuadora con otros 2 grandes vasos de agua pura y licue por 1 0 2 minutos. El resultado será una leche espumosa de suave sabor que es básicamente una inyección de salud máxima a favor de la deseable figura del cuerpo. Se toma un gran vaso en ayunas y otro justo antes de dormir.
Claro está que si usted desea tomarla con el resto de sus comidas ayuda muchísimo, pero lo vital es que en la mañana, en ayunas y antes de dormir, nunca falten.
JAMAS añada frutas o azúcar. Eso está PROHIBIDO, ya que la azúcar refinada es un veneno que mata las enzimas y todo lo bueno de los alimentos por ser demasiado ácida.
RESUMIENDO: Consumir leche de alpiste es una inyección o vacuna muy fuerte contra la Diabetes y cualquier enfermedad que se genere por niveles ácidos del cuerpo. Es necesario consumir al menos dos o tres vasos grandes de leche de alpiste para asegurar una figura delgada y un cuerpo sano que, claro, conlleve a una mente sana.
Compártanlo, ¡¡¡Y que Dios los bendiga!!!
domingo, 16 de agosto de 2009
sábado, 21 de marzo de 2009
AGUAMIEL O MIEL DE MAGUEY EN LUGAR DE MIEL DE ABEJA, PARA DIABÉTICOS
CURA PARA EL CANCER
¡Hola amigos!
He encontrado la versión mexicanizada de la Cura para el Cáncer que además, resulta un importante preventivo no sólo para cualquier tipo de cáncer sino también para otros problemas de tipo crónico-degenerativo pues además nos ayudará en reforzar y elevar nuestro sistema inmune, haciéndonos más sanos a la vez que como excelente antioxidante, nos ayudará a mantener la lozanía de nuestra piel. Recuerde que la sábila es mágica y así obra sobre nuestro organismo.
La Receta es:
1litro de miel pura de abejas •
Cinco (5) pencas medianas o grandes de la planta llamada Sábila (en otros países se conoce como ALOE) •
¼, (250 ml) de coñac, whisky, vodka, tequila, aguardiente o mezcal (esto se usa como vaso dilatador). Si la preparación es para un niño o persona mayor, que no tolera el alcohol, añádale sólo de 5 a 10 cucharaditas, pero no deje de ponerlo pues es importante ya que su función es vasodilatar.
Modo de preparar:
Se le quita el polvo y las espinas a la hoja de Sábila, se cortan éstas en pequeños trozos, luego se introduce junto con la miel, en una batidora eléctrica o licuadora.
Se bate hasta que se vea que se forma una pasta viscosa (entre 3 y 5 minutos).
Se vacía a una botella y se le incorpora el vino, volteando la botella cerrada, de un lado para el otro.
Luego se deja reposar en sitio oscuro y fresco por 7 días (una semana)
Ya esta lista para tomar.
Importante: No debe quitarle la cáscara a la Sábila, ni colar el remedio.
Modo de tomar:
Si usted sigue el consejo del Club de los 100, esto es: Desayunar como Rey (o Reyna), comer como príncipe (princesa) y cenar como lacayo (lacaya) deberá ingerir un par de onzas (aproximadamente medio “caballito” por la mañana.
Si no, tómelo antes de su comida más fuerte. Será un excelente aperitivo que además mantendrá su salud.
No olvide agitar bien la botella antes de servirse.
NOTA: La mexicanización de que les hablábamos es que, para quienes no toleran la miel de abeja, o son diabéticos, podrán reemplazarla en la receta con miel de maguey o “aguamiel” y usarla como ya se ha dicho.
Para fines curativos, esto es, si usted ya padece algún cáncer o enfermedad crónica de la vejez, como artritis, osteoporosis, artropatías, vista cansada, hipertensión, etc, tendrá que tomar una cucharada grande 3 veces al día.
Como preventivo puede tomarlo cualquier persona, incluso los niños aunque para ellos será una cucharadita o un cuarto de “caballito”, según sus hábitos alimenticios y horarios. ¡Salud! Y los espero en la sección de comentarios cuando vean sus resultados. (A lo mucho una semana pues actúa rápido)
Recuerde usted la advertencia del fraile, de que si después de haber tomado la bebida salen abscesos en la piel, esto es buen síntoma, porque le está sacando lo malo.
¡Hola amigos!
He encontrado la versión mexicanizada de la Cura para el Cáncer que además, resulta un importante preventivo no sólo para cualquier tipo de cáncer sino también para otros problemas de tipo crónico-degenerativo pues además nos ayudará en reforzar y elevar nuestro sistema inmune, haciéndonos más sanos a la vez que como excelente antioxidante, nos ayudará a mantener la lozanía de nuestra piel. Recuerde que la sábila es mágica y así obra sobre nuestro organismo.
La Receta es:
1litro de miel pura de abejas •
Cinco (5) pencas medianas o grandes de la planta llamada Sábila (en otros países se conoce como ALOE) •
¼, (250 ml) de coñac, whisky, vodka, tequila, aguardiente o mezcal (esto se usa como vaso dilatador). Si la preparación es para un niño o persona mayor, que no tolera el alcohol, añádale sólo de 5 a 10 cucharaditas, pero no deje de ponerlo pues es importante ya que su función es vasodilatar.
Modo de preparar:
Se le quita el polvo y las espinas a la hoja de Sábila, se cortan éstas en pequeños trozos, luego se introduce junto con la miel, en una batidora eléctrica o licuadora.
Se bate hasta que se vea que se forma una pasta viscosa (entre 3 y 5 minutos).
Se vacía a una botella y se le incorpora el vino, volteando la botella cerrada, de un lado para el otro.
Luego se deja reposar en sitio oscuro y fresco por 7 días (una semana)
Ya esta lista para tomar.
Importante: No debe quitarle la cáscara a la Sábila, ni colar el remedio.
Modo de tomar:
Si usted sigue el consejo del Club de los 100, esto es: Desayunar como Rey (o Reyna), comer como príncipe (princesa) y cenar como lacayo (lacaya) deberá ingerir un par de onzas (aproximadamente medio “caballito” por la mañana.
Si no, tómelo antes de su comida más fuerte. Será un excelente aperitivo que además mantendrá su salud.
No olvide agitar bien la botella antes de servirse.
NOTA: La mexicanización de que les hablábamos es que, para quienes no toleran la miel de abeja, o son diabéticos, podrán reemplazarla en la receta con miel de maguey o “aguamiel” y usarla como ya se ha dicho.
Para fines curativos, esto es, si usted ya padece algún cáncer o enfermedad crónica de la vejez, como artritis, osteoporosis, artropatías, vista cansada, hipertensión, etc, tendrá que tomar una cucharada grande 3 veces al día.
Como preventivo puede tomarlo cualquier persona, incluso los niños aunque para ellos será una cucharadita o un cuarto de “caballito”, según sus hábitos alimenticios y horarios. ¡Salud! Y los espero en la sección de comentarios cuando vean sus resultados. (A lo mucho una semana pues actúa rápido)
Recuerde usted la advertencia del fraile, de que si después de haber tomado la bebida salen abscesos en la piel, esto es buen síntoma, porque le está sacando lo malo.
miércoles, 27 de febrero de 2008
Informa el IMSS
TABAQUISMO Y ALCOHOLISMO, PRINCIPALES FACTORES DE RIESGO DE CÁNCER EN ESTÓMAGO: IMSS
• Ocupa el cuarto lugar de padecimientos oncológicos en mujeres y el quinto en hombres.
• Para su tratamiento, en el Seguro Social se realizan terapias similares a las aplicadas en Estados Unidos y Europa.
El cáncer de estómago ocupa el cuarto lugar de padecimientos oncológicos a nivel nacional en mujeres y el quinto, en hombres. Para este tipo de carcinoma gástrico, en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el mejor tratamiento que se aplica es el quirúrgico.
Sinuhe Barroso Bravo, director médico de la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) Hospital de Oncología, del Centro Médico Nacional “Siglo XXI”, dijo que en este nosocomio el cáncer de estómago es la primera causa de consulta, con 500 nuevos casos anuales.
Precisó que 6 de cada 10 pacientes se presentan con etapas avanzadas de cáncer gástrico y, en su mayoría, tienen una sobrevivencia de 5 años. El padecimiento se puede manifestar después de los 50 años y, generalmente, es curable cuando se detecta a tiempo.
Barroso Bravo agregó que en los pacientes que ya no pueden ser tratados con cirugía, en el Seguro Social se están aplicando protocolos médicos muy similares a los de Estados Unidos y Europa, como son las terapias moleculares blanco, que consisten en la utilización de un anticuerpo monoclonal, fármaco con el que se bloquea directamente una proteína desencadenante del tumor, que no daña otras estructuras del organismo, como sucede con la quimioterapia.
El doctor Rafael Medrano Guzmán, especialista adscrito a la UMAE de Oncología, indicó que entre los factores de riesgo que sin ser la causa están asociados al cáncer gástrico, el principal es el antecedente genético, es decir, cuando tienen padres o abuelos con ese padecimiento.
Añadió que otro factor de riesgo es la bacteria helicobacter pilory, por la que está infectada el 70 por ciento de la población mexicana y con la que coexiste el 90 por ciento de los pacientes que tienen cáncer de estómago. Acotó que ese microorganismo produce la gastritis y que, de presentarse la afección recurrentemente, se debe hacer una endoscopía e incluso una biopsia, sobre todo cuando hay una ulcera.
En el Servicio de Sarcomas y Tubo Digestivo Alto de ese Hospital, de los 400 pacientes que anualmente son atendidos, sólo la tercera parte, es decir 133, es candidato a cirugía, que consiste en quitar desde una parte hasta la totalidad del estómago (gastroectomía).
Mencionó que otro de los tratamientos novedosos es el ultrasonido endoluminal, que se realiza a través de un endoscopio para medir las capas del tubo digestivo y detectar a tiempo los tumores o lesiones pequeñas.
El doctor Medrano Guzmán explicó que con estos estudios se conoce en qué etapa se encuentra el tumor y se puede llevar a cabo una cirugía precisa y menos radical, evitando una pérdida parcial o total del estómago.
Después de una intervención quirúrgica por cáncer de estómago, dependiendo de la fase en que se encuentre la enfermedad, se pueden considerar tratamientos con quimio y radioterapia, que permitan aumentar el tiempo de sobrevivencia, la posibilidad de que no reaparezca la enfermedad o, incluso, de que la persona conviva más tiempo con ella.
Medrano Guzmán puso como ejemplo a ciertos tumores, como el denominado del estroma gastrointestinal, que antes eran tratados sólo con quimioterapia para que los pacientes tuvieran una posibilidad de recuperación de 10 a 15 por ciento como máximo y de sobrevivir no más de 6 meses.
El doctor Medrano Guzmán comentó que otros elementos que se relacionan con el carcinoma gástrico son la ingesta excesiva de alimentos grasosos, generadores de secreción anormal de sales biliares, cirugías por úlceras; tabaquismo, alcoholismo, la presencia de conservadores químicos, que en alta cantidad se agregan a los productos alimenticios ahumados, embutidos, embolsados y enlatados o a los refrescos.
Cuando la mucosa gástrica es expuesta a constantes agresiones, su tejido se transforma y da lugar a la displasia, una formación celular diferente de la original y más tarde en carcinoma, por lo que recomendó dieta baja en grasas, alta en fibra, así como el consumo de frutas y verduras.
-o0o-
• Ocupa el cuarto lugar de padecimientos oncológicos en mujeres y el quinto en hombres.
• Para su tratamiento, en el Seguro Social se realizan terapias similares a las aplicadas en Estados Unidos y Europa.
El cáncer de estómago ocupa el cuarto lugar de padecimientos oncológicos a nivel nacional en mujeres y el quinto, en hombres. Para este tipo de carcinoma gástrico, en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el mejor tratamiento que se aplica es el quirúrgico.
Sinuhe Barroso Bravo, director médico de la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) Hospital de Oncología, del Centro Médico Nacional “Siglo XXI”, dijo que en este nosocomio el cáncer de estómago es la primera causa de consulta, con 500 nuevos casos anuales.
Precisó que 6 de cada 10 pacientes se presentan con etapas avanzadas de cáncer gástrico y, en su mayoría, tienen una sobrevivencia de 5 años. El padecimiento se puede manifestar después de los 50 años y, generalmente, es curable cuando se detecta a tiempo.
Barroso Bravo agregó que en los pacientes que ya no pueden ser tratados con cirugía, en el Seguro Social se están aplicando protocolos médicos muy similares a los de Estados Unidos y Europa, como son las terapias moleculares blanco, que consisten en la utilización de un anticuerpo monoclonal, fármaco con el que se bloquea directamente una proteína desencadenante del tumor, que no daña otras estructuras del organismo, como sucede con la quimioterapia.
El doctor Rafael Medrano Guzmán, especialista adscrito a la UMAE de Oncología, indicó que entre los factores de riesgo que sin ser la causa están asociados al cáncer gástrico, el principal es el antecedente genético, es decir, cuando tienen padres o abuelos con ese padecimiento.
Añadió que otro factor de riesgo es la bacteria helicobacter pilory, por la que está infectada el 70 por ciento de la población mexicana y con la que coexiste el 90 por ciento de los pacientes que tienen cáncer de estómago. Acotó que ese microorganismo produce la gastritis y que, de presentarse la afección recurrentemente, se debe hacer una endoscopía e incluso una biopsia, sobre todo cuando hay una ulcera.
En el Servicio de Sarcomas y Tubo Digestivo Alto de ese Hospital, de los 400 pacientes que anualmente son atendidos, sólo la tercera parte, es decir 133, es candidato a cirugía, que consiste en quitar desde una parte hasta la totalidad del estómago (gastroectomía).
Mencionó que otro de los tratamientos novedosos es el ultrasonido endoluminal, que se realiza a través de un endoscopio para medir las capas del tubo digestivo y detectar a tiempo los tumores o lesiones pequeñas.
El doctor Medrano Guzmán explicó que con estos estudios se conoce en qué etapa se encuentra el tumor y se puede llevar a cabo una cirugía precisa y menos radical, evitando una pérdida parcial o total del estómago.
Después de una intervención quirúrgica por cáncer de estómago, dependiendo de la fase en que se encuentre la enfermedad, se pueden considerar tratamientos con quimio y radioterapia, que permitan aumentar el tiempo de sobrevivencia, la posibilidad de que no reaparezca la enfermedad o, incluso, de que la persona conviva más tiempo con ella.
Medrano Guzmán puso como ejemplo a ciertos tumores, como el denominado del estroma gastrointestinal, que antes eran tratados sólo con quimioterapia para que los pacientes tuvieran una posibilidad de recuperación de 10 a 15 por ciento como máximo y de sobrevivir no más de 6 meses.
El doctor Medrano Guzmán comentó que otros elementos que se relacionan con el carcinoma gástrico son la ingesta excesiva de alimentos grasosos, generadores de secreción anormal de sales biliares, cirugías por úlceras; tabaquismo, alcoholismo, la presencia de conservadores químicos, que en alta cantidad se agregan a los productos alimenticios ahumados, embutidos, embolsados y enlatados o a los refrescos.
Cuando la mucosa gástrica es expuesta a constantes agresiones, su tejido se transforma y da lugar a la displasia, una formación celular diferente de la original y más tarde en carcinoma, por lo que recomendó dieta baja en grasas, alta en fibra, así como el consumo de frutas y verduras.
-o0o-
viernes, 7 de diciembre de 2007
Reflexión teológica de la Curación
La curación según pentecostales y católicos
Por monseñor Juan Usma Gómez
El lema de la Semana de oración por la unidad de los cristianos de
este año de 2007: "Hace oír a los sordos y hablar a los mudos" (Mc 7, 31-37)
nos remite a uno de los temas aparentemente más controvertidos en las
relaciones entre católicos y pentecostales: la curación.
En efecto,juntamente con el hablar en lenguas, la insistencia —llena de
expectativas— que se pone en las curaciones milagrosas constituye uno
de los "modos pentecostales" que suscitan sorpresa y perplejidad
acerca de su legitimidad y su sentido propiamente cristiano.
Casi en todas partes del mundo, la promesa de curación se ha
convertido en un leitmotiv con el que las comunidades pentecostales y
carismáticas atraen a nuevos miembros (este hecho se ha constatado
también durante los cuatro seminarios sobre el ecumenismo organizados
por el Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los
Cristianos en Brasil, Kenia, Senegal y Corea).
Aun admitiendo que esa visión es parcial, debemos reconocer que la
promesa o anuncio de curaciones realizadas constituye uno de los
recursos más "eficaces" para atraer a la gente en nuestros días.
Ser curados o ser testigos de una curación realizada en la comunidad de
pertenencia resulta cada vez más importante.
Si tomamos la Sagrada Escritura, vemos inmediatamente que los
evangelios recogen muchos relatos de curaciones.
Indudablemente, la compasión de Cristo con los enfermos y sus numerosas
curaciones de enfermos de todo tipo son un signo claro de que "Dios ha
visitado a su pueblo" (Lc 7, 16) y de que "el reino de Dios está cerca"
(Mt 10, 7; Lc 10, 9).
Ciertamente, el ministerio de Jesús se realizaba a través de palabras
autorizadas y obras poderosas. Las curaciones que llevaba a cabo no eran
simples obras taumatúrgicas; sin excepción, estaban vinculadas a la fe
del enfermo y se transformaban en experiencias mesiánicas (cf. Mt 8, 6-10;
9, 21-22, 27-30; Mc 2, 4-5; 10, 50-52, Lc 17, 17-22; Jn 9, 1), aunque no
siempre las reconocían como obras buenas los que rodeaban a los enfermos
cf. Mc 2, 4-9; Jn 9, 13-40).
Sin embargo, en las narraciones del Nuevo Testamento Jesús no es el
único que cura. Jesús mismo da a los Apóstoles el poder de curar. Los
Apóstoles y otros, en el cumplimiento de su misión y como parte de
ella, obran curaciones en nombre de Jesús; nunca como manifestación de
su poder personal o para sus fines propios (cf. Hch 8, 13; 9, 36-43;
14, 8-11).
Además, san Pablo, en su carta a los Corintios, habla de un carisma
especial de curación que el Espíritu Santo da a algunos creyentes para
que se manifieste la fuerza de la gracia que proviene del Resucitado
(cf. 1 Co 12, 9. 28. 30).
Hasta aquí todo parece claro. Pedir la salud del cuerpo y del alma es
una práctica conocida desde siempre en la Iglesia. Más aún, repasando
las páginas del Catecismo de la Iglesia católica, leemos que: "El
Señor Jesucristo, médico de nuestras almas y de nuestros cuerpos, que
perdonó los pecados al paralítico y le devolvió la salud del cuerpo,
quiso que su Iglesia continuase, con la fuerza del Espíritu Santo, su
obra de curación y de salvación, incluso en sus propios miembros"
(n. 1421).
Los pentecostales comparten plenamente esa afirmación; con todo, conviene
notar que en el Catecismo con ella se introduce el capítulo dedicado a "los sacramentos de curación", es decir, el sacramento de la Penitencia y de la Reconciliación, y el de la Unción de los enfermos.
Para un católico pedir la curación es legítimo. En efecto, la Iglesia en
varios momentos y con ritos diversos reza plegarias litúrgicas con esta
intención.
Son bien conocidos los santos taumaturgos y los diversos lugares de oración
donde se dan innumerables testimonios de curaciones milagrosas. Por consiguiente, pedir la gracia de la curación no es ajeno a la praxis católica.
Sin embargo, esto no debe llevar al cristiano a olvidar que no hay mayor mal
que el pecado y que nada tiene peores consecuencias para los pecadores mismos,
para la Iglesia y para el mundo entero (cf. ib., n. 1488).
La recuperación de la salud es importante si ayuda a la salvación espiritual
(cf. Mt 9,5-8). La curación es una gracia, pero la enfermedad no es
necesariamente ausencia de ella: la unión del enfermo a la pasión de Cristo
es fundamental para su bien y para el bien de la Iglesia (cf.Col 1, 24).
Los evangélicos y pentecostales tienen una visión diferente. Se habla a veces
de diversas teologías de la curación, que en general vinculan la curación a
la expiación de Cristo.
Aunque se suele estimular de alguna manera la expectativa de curación y aunque
el ministerio de curación se considera un elemento legítimo del evangelismo,
con frecuencia algunos líderes pentecostales ponen en guardia a los fieles y protestan contra ciertas prácticas ilegítimas que, ocultándose tras promesas
de curación, miran a proyectos personales que están muy lejos del Evangelio.
"La mayor amenaza para el movimiento pentecostal carismático en los últimos veinte años de este siglo (el siglo XXI)será el éxito y la ruina de los "reinos
ersonales", pues cuando se desplomen, como sucederá inevitablemente, se
desplomará con ellos la fe de aquellos cuya mirada no esté puesta en Jesús" (W. MacDonald, The Cross versus Personal Kingdom, Pneuma 3/2, Fall 1982, en: W.
Hollenweger, Pentecostalism: Originis and Developments Worldwide,
Peabody 1997, p. 230).
La aparición de curanderos, hombres y mujeres, cuyas actuaciones resultan aún
más notorias gracias a los medios de comunicación social y a la realización de grandes reuniones, ha suscitado problemas doctrinales y pastorales muy urgentes
para todos los cristianos.
Los curanderos modernos, definidos como pertenecientes sobre todo a la
tercera ola del pentecostalismo ("third wavers"), se remiten a diversas
tradiciones cristianas. Pero algunos de estos "tele-evangelistas" actúan
más bien como tele-vendedores de productos religiosos, con un consiguiente
beneficio económico, y a menudo en sus promesas de curaciones se percibe
el engaño y el intento de explotar la buena fe de las personas necesitadas.
En esta lógica es muy elevado el riesgo de una moderna "simonía"
(cf. Hch 8, 18-25).
Suscitan perplejidad el uso caprichoso del presunto "carisma de curación" y
las revelaciones personales que a menudo indican la curación realizada o la dificultad puesta por algunos de los presentes que impide que se produzca la liberación del maligno.
Refiriéndose a los pasajes del Nuevo Testamento, los curanderos se definen con
frecuencia como exorcistas; por tanto, la curación, más que restablecimiento de
la salud, es ante todo liberación del maligno.
Aun admitiendo la buena intención de las personas que ponen en ellos su confianza, pueden surgir algunas dudas sobre la gratuidad y la solidez de la fe de esas personas, que más que depender de Jesucristo parecen depender de milagros, curaciones y actuaciones de líderes. Así el Evangelio pasa a un segundo plano.
También en la Iglesia católica, bajo el influjo del movimiento carismático, las oraciones de curación rezadas en grupo son bastante comunes. La Congregación para
la Doctrina de la Fe publicó, el 14 de septiembre del año 2000, la "Instrucción sobre las oraciones para obtener de Dios la curación", destinada a los obispos con el fin de orientar a los fieles en esta materia; pretende favorecer lo que hay de bueno y corregir lo que conviene evitar.
La instrucción comprende una parte doctrinal sobre las gracias de curación y las oraciones para obtenerla, y presenta al final disposiciones disciplinarias al
respecto (cf. L'Osservatore Romano, edición en lengua española, 1 de diciembre de 2000, pp. 17-19).
Sobre la curación en la Iglesia, el diálogo internacional católico-pentecostal,
en su segunda fase, expresó algunas reflexiones que siguen siendo válidas, aunque
el tema requiere una ulterior profundización común con el fin de evitar juicios injustos.
Por lo que concierne a la curación, católicos y pentecostales concuerdan (cf.
Diálogo internacional católico-pentecostal, Relación final 1997-1982,nn. 31-40; original en: Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, Information Service 55, 1984, II-III) en: la necesidad de la cruz (la búsqueda
de la curación no es una simple búsqueda de bienestar); la curación es un signo
del Reino; implica a la persona en su totalidad; la espera confiada de recibir la gracia de una curación no es contraria a la vida cristiana; Cristo es quien cura.
Sin embargo, no hay acuerdo ni convergencia en cuanto al aspecto sacramental y,
en consecuencia, sobre la importancia del ministro ordenado por lo que atañe a
los sacramentos de curación y en particular al sacramento de la Unción de los enfermos.
También hoy Cristo hace oír a los sordos y hablar a los mudos. También hoy se concede a algunos creyentes el carisma de la curación. Pero,aun reconociendo la posibilidad de la curación, pues estamos convencidos de que para Dios nada hay imposible, no podemos considerar los milagros de curación como condición necesaria para nuestra fe cristiana: no es necesario ver para creer (cf. Jn 20, 24-29).
Por tanto, el discernimiento espiritual es aún más necesario para descubrir cuál
es el ministerio auténtico. "A causa de la fragilidad humana, de la presión de
grupo y de otros factores, es posible que el creyente sea inducido a error en su conciencia acerca de la intención y la influencia del Espíritu en sus acciones.
Por este motivo, es fundamental establecer los criterios para confirmar y
convalidar la actuación auténtica del "Espíritu de verdad" (cf. 1 Jn 4, 1-6)"
(Diálogo internacional católico-pentecostal, Relación final 1972-1976, n. 40; original en Information Service 55, 1976/III).
En nuestros tiempos, los carismas y los dones del Espíritu Santo resultan cada
vez más visibles; a veces incluso podríamos decir que excesivamente. Esta
situación requiere una orientación a fin de que la gente aprenda a identificar adecuadamente los carismas y de que estos sean realmente ejercitados para el
bien de toda la Iglesia (cf. 1 Co 12-14).
Proporcionar elementos de discernimiento espiritual debería contribuir a
detectar la autenticidad de una experiencia espiritual y su conformidad con la doctrina de la Iglesia, evitando así desviaciones e iluminando las "experiencias espirituales" de los creyentes.
Termino esta reflexión haciendo una invitación a leer, estudiar y analizar la relación final de la quinta fase del Diálogo católico-pentecostal, que se
publicará próximamente.
El texto ofrecerá la posibilidad de recorrer, sobre la base de fuentes bíblicas
y patrísticas, el camino de fe, conversión, discipulado, experiencia comunitaria,
y percibir la acción del Espíritu Santo (de modo especial con respecto al bautismo en el Espíritu).
Los miembros del Diálogo presentan reflexiones comunes sobre cada uno de estos aspectos en la situación actual, tratando de destacar no sólo la belleza de la
vida cristiana, sino también su dinamismo desde los orígenes. El documento está articulado en tres puntos: cómo se llega a ser cristiano según la Biblia; qué sucedió durante el período patrístico; y cuáles son los nfoques pastorales
actuales de ambas comunidades.
Por monseñor Juan Usma Gómez
El lema de la Semana de oración por la unidad de los cristianos de
este año de 2007: "Hace oír a los sordos y hablar a los mudos" (Mc 7, 31-37)
nos remite a uno de los temas aparentemente más controvertidos en las
relaciones entre católicos y pentecostales: la curación.
En efecto,juntamente con el hablar en lenguas, la insistencia —llena de
expectativas— que se pone en las curaciones milagrosas constituye uno
de los "modos pentecostales" que suscitan sorpresa y perplejidad
acerca de su legitimidad y su sentido propiamente cristiano.
Casi en todas partes del mundo, la promesa de curación se ha
convertido en un leitmotiv con el que las comunidades pentecostales y
carismáticas atraen a nuevos miembros (este hecho se ha constatado
también durante los cuatro seminarios sobre el ecumenismo organizados
por el Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los
Cristianos en Brasil, Kenia, Senegal y Corea).
Aun admitiendo que esa visión es parcial, debemos reconocer que la
promesa o anuncio de curaciones realizadas constituye uno de los
recursos más "eficaces" para atraer a la gente en nuestros días.
Ser curados o ser testigos de una curación realizada en la comunidad de
pertenencia resulta cada vez más importante.
Si tomamos la Sagrada Escritura, vemos inmediatamente que los
evangelios recogen muchos relatos de curaciones.
Indudablemente, la compasión de Cristo con los enfermos y sus numerosas
curaciones de enfermos de todo tipo son un signo claro de que "Dios ha
visitado a su pueblo" (Lc 7, 16) y de que "el reino de Dios está cerca"
(Mt 10, 7; Lc 10, 9).
Ciertamente, el ministerio de Jesús se realizaba a través de palabras
autorizadas y obras poderosas. Las curaciones que llevaba a cabo no eran
simples obras taumatúrgicas; sin excepción, estaban vinculadas a la fe
del enfermo y se transformaban en experiencias mesiánicas (cf. Mt 8, 6-10;
9, 21-22, 27-30; Mc 2, 4-5; 10, 50-52, Lc 17, 17-22; Jn 9, 1), aunque no
siempre las reconocían como obras buenas los que rodeaban a los enfermos
cf. Mc 2, 4-9; Jn 9, 13-40).
Sin embargo, en las narraciones del Nuevo Testamento Jesús no es el
único que cura. Jesús mismo da a los Apóstoles el poder de curar. Los
Apóstoles y otros, en el cumplimiento de su misión y como parte de
ella, obran curaciones en nombre de Jesús; nunca como manifestación de
su poder personal o para sus fines propios (cf. Hch 8, 13; 9, 36-43;
14, 8-11).
Además, san Pablo, en su carta a los Corintios, habla de un carisma
especial de curación que el Espíritu Santo da a algunos creyentes para
que se manifieste la fuerza de la gracia que proviene del Resucitado
(cf. 1 Co 12, 9. 28. 30).
Hasta aquí todo parece claro. Pedir la salud del cuerpo y del alma es
una práctica conocida desde siempre en la Iglesia. Más aún, repasando
las páginas del Catecismo de la Iglesia católica, leemos que: "El
Señor Jesucristo, médico de nuestras almas y de nuestros cuerpos, que
perdonó los pecados al paralítico y le devolvió la salud del cuerpo,
quiso que su Iglesia continuase, con la fuerza del Espíritu Santo, su
obra de curación y de salvación, incluso en sus propios miembros"
(n. 1421).
Los pentecostales comparten plenamente esa afirmación; con todo, conviene
notar que en el Catecismo con ella se introduce el capítulo dedicado a "los sacramentos de curación", es decir, el sacramento de la Penitencia y de la Reconciliación, y el de la Unción de los enfermos.
Para un católico pedir la curación es legítimo. En efecto, la Iglesia en
varios momentos y con ritos diversos reza plegarias litúrgicas con esta
intención.
Son bien conocidos los santos taumaturgos y los diversos lugares de oración
donde se dan innumerables testimonios de curaciones milagrosas. Por consiguiente, pedir la gracia de la curación no es ajeno a la praxis católica.
Sin embargo, esto no debe llevar al cristiano a olvidar que no hay mayor mal
que el pecado y que nada tiene peores consecuencias para los pecadores mismos,
para la Iglesia y para el mundo entero (cf. ib., n. 1488).
La recuperación de la salud es importante si ayuda a la salvación espiritual
(cf. Mt 9,5-8). La curación es una gracia, pero la enfermedad no es
necesariamente ausencia de ella: la unión del enfermo a la pasión de Cristo
es fundamental para su bien y para el bien de la Iglesia (cf.Col 1, 24).
Los evangélicos y pentecostales tienen una visión diferente. Se habla a veces
de diversas teologías de la curación, que en general vinculan la curación a
la expiación de Cristo.
Aunque se suele estimular de alguna manera la expectativa de curación y aunque
el ministerio de curación se considera un elemento legítimo del evangelismo,
con frecuencia algunos líderes pentecostales ponen en guardia a los fieles y protestan contra ciertas prácticas ilegítimas que, ocultándose tras promesas
de curación, miran a proyectos personales que están muy lejos del Evangelio.
"La mayor amenaza para el movimiento pentecostal carismático en los últimos veinte años de este siglo (el siglo XXI)será el éxito y la ruina de los "reinos
ersonales", pues cuando se desplomen, como sucederá inevitablemente, se
desplomará con ellos la fe de aquellos cuya mirada no esté puesta en Jesús" (W. MacDonald, The Cross versus Personal Kingdom, Pneuma 3/2, Fall 1982, en: W.
Hollenweger, Pentecostalism: Originis and Developments Worldwide,
Peabody 1997, p. 230).
La aparición de curanderos, hombres y mujeres, cuyas actuaciones resultan aún
más notorias gracias a los medios de comunicación social y a la realización de grandes reuniones, ha suscitado problemas doctrinales y pastorales muy urgentes
para todos los cristianos.
Los curanderos modernos, definidos como pertenecientes sobre todo a la
tercera ola del pentecostalismo ("third wavers"), se remiten a diversas
tradiciones cristianas. Pero algunos de estos "tele-evangelistas" actúan
más bien como tele-vendedores de productos religiosos, con un consiguiente
beneficio económico, y a menudo en sus promesas de curaciones se percibe
el engaño y el intento de explotar la buena fe de las personas necesitadas.
En esta lógica es muy elevado el riesgo de una moderna "simonía"
(cf. Hch 8, 18-25).
Suscitan perplejidad el uso caprichoso del presunto "carisma de curación" y
las revelaciones personales que a menudo indican la curación realizada o la dificultad puesta por algunos de los presentes que impide que se produzca la liberación del maligno.
Refiriéndose a los pasajes del Nuevo Testamento, los curanderos se definen con
frecuencia como exorcistas; por tanto, la curación, más que restablecimiento de
la salud, es ante todo liberación del maligno.
Aun admitiendo la buena intención de las personas que ponen en ellos su confianza, pueden surgir algunas dudas sobre la gratuidad y la solidez de la fe de esas personas, que más que depender de Jesucristo parecen depender de milagros, curaciones y actuaciones de líderes. Así el Evangelio pasa a un segundo plano.
También en la Iglesia católica, bajo el influjo del movimiento carismático, las oraciones de curación rezadas en grupo son bastante comunes. La Congregación para
la Doctrina de la Fe publicó, el 14 de septiembre del año 2000, la "Instrucción sobre las oraciones para obtener de Dios la curación", destinada a los obispos con el fin de orientar a los fieles en esta materia; pretende favorecer lo que hay de bueno y corregir lo que conviene evitar.
La instrucción comprende una parte doctrinal sobre las gracias de curación y las oraciones para obtenerla, y presenta al final disposiciones disciplinarias al
respecto (cf. L'Osservatore Romano, edición en lengua española, 1 de diciembre de 2000, pp. 17-19).
Sobre la curación en la Iglesia, el diálogo internacional católico-pentecostal,
en su segunda fase, expresó algunas reflexiones que siguen siendo válidas, aunque
el tema requiere una ulterior profundización común con el fin de evitar juicios injustos.
Por lo que concierne a la curación, católicos y pentecostales concuerdan (cf.
Diálogo internacional católico-pentecostal, Relación final 1997-1982,nn. 31-40; original en: Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, Information Service 55, 1984, II-III) en: la necesidad de la cruz (la búsqueda
de la curación no es una simple búsqueda de bienestar); la curación es un signo
del Reino; implica a la persona en su totalidad; la espera confiada de recibir la gracia de una curación no es contraria a la vida cristiana; Cristo es quien cura.
Sin embargo, no hay acuerdo ni convergencia en cuanto al aspecto sacramental y,
en consecuencia, sobre la importancia del ministro ordenado por lo que atañe a
los sacramentos de curación y en particular al sacramento de la Unción de los enfermos.
También hoy Cristo hace oír a los sordos y hablar a los mudos. También hoy se concede a algunos creyentes el carisma de la curación. Pero,aun reconociendo la posibilidad de la curación, pues estamos convencidos de que para Dios nada hay imposible, no podemos considerar los milagros de curación como condición necesaria para nuestra fe cristiana: no es necesario ver para creer (cf. Jn 20, 24-29).
Por tanto, el discernimiento espiritual es aún más necesario para descubrir cuál
es el ministerio auténtico. "A causa de la fragilidad humana, de la presión de
grupo y de otros factores, es posible que el creyente sea inducido a error en su conciencia acerca de la intención y la influencia del Espíritu en sus acciones.
Por este motivo, es fundamental establecer los criterios para confirmar y
convalidar la actuación auténtica del "Espíritu de verdad" (cf. 1 Jn 4, 1-6)"
(Diálogo internacional católico-pentecostal, Relación final 1972-1976, n. 40; original en Information Service 55, 1976/III).
En nuestros tiempos, los carismas y los dones del Espíritu Santo resultan cada
vez más visibles; a veces incluso podríamos decir que excesivamente. Esta
situación requiere una orientación a fin de que la gente aprenda a identificar adecuadamente los carismas y de que estos sean realmente ejercitados para el
bien de toda la Iglesia (cf. 1 Co 12-14).
Proporcionar elementos de discernimiento espiritual debería contribuir a
detectar la autenticidad de una experiencia espiritual y su conformidad con la doctrina de la Iglesia, evitando así desviaciones e iluminando las "experiencias espirituales" de los creyentes.
Termino esta reflexión haciendo una invitación a leer, estudiar y analizar la relación final de la quinta fase del Diálogo católico-pentecostal, que se
publicará próximamente.
El texto ofrecerá la posibilidad de recorrer, sobre la base de fuentes bíblicas
y patrísticas, el camino de fe, conversión, discipulado, experiencia comunitaria,
y percibir la acción del Espíritu Santo (de modo especial con respecto al bautismo en el Espíritu).
Los miembros del Diálogo presentan reflexiones comunes sobre cada uno de estos aspectos en la situación actual, tratando de destacar no sólo la belleza de la
vida cristiana, sino también su dinamismo desde los orígenes. El documento está articulado en tres puntos: cómo se llega a ser cristiano según la Biblia; qué sucedió durante el período patrístico; y cuáles son los nfoques pastorales
actuales de ambas comunidades.
jueves, 6 de diciembre de 2007
Otras curas
Artritis, reumatismo, acido úrico, gota
DESINFLAMAR,
Mañana.
1 vaso de jugo de piña
1 pedazo de apio con hojas
1 ramita de perejil
6 tallitos de cebollín
1 calabacita
Germinado de alfalfa
Comida:
Jugo o te de arándano, alcachofa, 4 ramas de lechuga, 1 ramita de salvia, unas 10 a 15 uvas y un trozo de chayote
DRENAR,
1 pedacito de jengibre ( cms)
Una cuchita de semillas de girasol, avena, amaranto y de linaza
Jugo o té de arándanos.
Añadir suplementos de ZINC y POTASIO
Licuado para bajar el colesterol
Jugo de manzana, dos cucharadas de avena y agua.
Tomarlo antes de los alimentos.
Licuado para bajar de peso:
Piña, apio, perejil y linaza con te de tlanchalalagua
Tomarlo 20 minutos antes de cada comida
DESINFLAMAR,
Mañana.
1 vaso de jugo de piña
1 pedazo de apio con hojas
1 ramita de perejil
6 tallitos de cebollín
1 calabacita
Germinado de alfalfa
Comida:
Jugo o te de arándano, alcachofa, 4 ramas de lechuga, 1 ramita de salvia, unas 10 a 15 uvas y un trozo de chayote
DRENAR,
1 pedacito de jengibre ( cms)
Una cuchita de semillas de girasol, avena, amaranto y de linaza
Jugo o té de arándanos.
Añadir suplementos de ZINC y POTASIO
Licuado para bajar el colesterol
Jugo de manzana, dos cucharadas de avena y agua.
Tomarlo antes de los alimentos.
Licuado para bajar de peso:
Piña, apio, perejil y linaza con te de tlanchalalagua
Tomarlo 20 minutos antes de cada comida
martes, 13 de noviembre de 2007
Cura para el Cáncer
Una sencilla receta basándose en sábila, preparada por UN SACERDOTE FRANCISCANO , que no se opone a revelarla, causa revuelo en las montañas de Judea. "No es un milagro, tú puedes curar el cáncer y otras enfermedades". Remedio Natural contra el Cáncer
Queridos Amigos, amigas, Hermanos y Hermanas:Lo que van a leer a continuación, salió publicado en el periódico Listín Diario, de Santo Domingo, hace unos meses atrás. En verdad les digo que al leerlo no creía mucho en lo que me decía el artículo.
Queridos Amigos, amigas, Hermanos y Hermanas:Lo que van a leer a continuación, salió publicado en el periódico Listín Diario, de Santo Domingo, hace unos meses atrás. En verdad les digo que al leerlo no creía mucho en lo que me decía el artículo.
Este remedio se le debe a un Fraile Franciscano, que lo llaman, en Belén(Brasil), Fray Romano, de origen brasileño. Actual maestro del seminariode Belén. Su fama a través de toda Judea, se va extendiendo y como el expresa: "Yo curo el cáncer y cualquier persona puede hacerlo, sin hacer milagros, simplemente aplicando los productos que produce la madre naturaleza".
Antes de darles la receta, quiero decirles mi experiencia personal sobre la Bendita Receta. Tengo conocimiento de varias personas que se han curado, después de beber el brebaje, a las cuales les daban menos de un mes de vida, por el padecimiento de diferentes tipos de cánceres terminales.
Luego del conocimiento de las virtudes de este medicamento totalmente natural, me he propuesto hacerlo circular, por esta vía, para que cualquier persona que tenga un amigo, pariente relacionado con esta terrible enfermedad prepare la receta y se lo de a tomar.
Ya verán el resultado a la semana de estar tomándolo, se los aseguro, es algo que trabaja rápidamente.
La Receta es:
1/2 kilo o litro de miel pura de abejas ·
Dos(2) hojas grandes o tres(3) pequeñas de la planta llamada Sábila (en otros países se conoce como ALOE) ·
Tres (3) cucharadas de coñac, whisky, tequila o aguardiente (esto se usa como vaso dilatador).
Manera de preparar:
1/2 kilo o litro de miel pura de abejas ·
Dos(2) hojas grandes o tres(3) pequeñas de la planta llamada Sábila (en otros países se conoce como ALOE) ·
Tres (3) cucharadas de coñac, whisky, tequila o aguardiente (esto se usa como vaso dilatador).
Manera de preparar:
Se le quita el polvo y las espinas a la hoja de Sábila, se cortan éstas en pequeños trozos, luego se introducen todos los elementos, antes citados, en una batidora eléctrica o licuadora.
Se bate hasta que se vea que se forma una pasta viscosa(aproximadamente unos 3 minutos).
Ya esta lista para tomar, se puede dejar fuera de la nevera o ponerse en el refrigerador, al gusto de cada cual.
Importante: No debe quitarle la cáscara a la Sábila, ni colar el remedio.
Modo de tomar:
Fray Romano dice que debe tomarse una cucharada grande, tres (3) veces por día, 15 minutos antes de cada comida . Esto debe hacerse por 10 días seguidos.
Fray Romano aconseja agitar el frasco antes de cada toma.
El fraile advierte que si después de haber tomado la bebida salen abscesos en la piel, esto es buen síntoma. Continúa diciendo que si después de la primera toma no se han obtenidos los resultados deseados, repetir después de haberse hecho los exámenes pertinentes a ver si el tumor no ha cedido.
Beber por series de 4 veces más, hasta la curación total.
Y esto es todo. Les deseo éxito en su curación.
ANTECEDENTES:
Desde hace seis(6) años que el fraile está usando esta receta, gratuita, con óptimos resultados. Ha curado a varias decenas de personas en Belén y sus alrededores. El dice que no sólo cura el cáncer, sino que también lo previene. Cura el cáncer de la piel, del cerebro, del pulmón, de la próstata, la leucemia, etc., etc.....
También cuenta que últimamente ha curado a una religiosa italiana de 29 años, enferma de esclerosis. El que desee un testimonio de uno que estaba desahuciado de cáncer pulmonar, puede contactar al Sr. Fausto Pimentel, en Santo Domingo, Republica Dominicana al teléfono: (809) 247-2316.
ANTECEDENTES:
Desde hace seis(6) años que el fraile está usando esta receta, gratuita, con óptimos resultados. Ha curado a varias decenas de personas en Belén y sus alrededores. El dice que no sólo cura el cáncer, sino que también lo previene. Cura el cáncer de la piel, del cerebro, del pulmón, de la próstata, la leucemia, etc., etc.....
También cuenta que últimamente ha curado a una religiosa italiana de 29 años, enferma de esclerosis. El que desee un testimonio de uno que estaba desahuciado de cáncer pulmonar, puede contactar al Sr. Fausto Pimentel, en Santo Domingo, Republica Dominicana al teléfono: (809) 247-2316.
Este señor es el que publicó lo que he contado más arriba, como agradecimiento a la vida por haberse curado cuando sólo le daban pocos días de vida.Por mi parte, como dije anteriormente, tengo testimonios de otras personas que también se han curado al igual que el Sr. Pimentel. Por favor, hay que hacer circular esto.
Cabe hacer mención que no sólo es para curar el cáncer, es un restaurador de células natural, y refuerza nuestro sistema inmunológico. ¿Este tratamiento cura toda clase de cáncer? Si. ¿Qué tipos de cáncer cura de hecho? Todos.
Se sabe que ha habido muchas curaciones de muchas clases de cáncer: Cáncer de piel, de garganta, del seno, del útero, de próstata, del cerebro, del hígado, del intestino, de leucemia, etc... Incluso en personas diabéticas. POR FAVOR, PASALO A TODOS LOS QUE CONOZCAS. APOYA A LAS QUE SUFREN CANCER DEL SENO, DEJALES SABER QUE SON IMPORTANTES Y QUE ORAS POR ELLAS.
GRACIAS
Se sabe que ha habido muchas curaciones de muchas clases de cáncer: Cáncer de piel, de garganta, del seno, del útero, de próstata, del cerebro, del hígado, del intestino, de leucemia, etc... Incluso en personas diabéticas. POR FAVOR, PASALO A TODOS LOS QUE CONOZCAS. APOYA A LAS QUE SUFREN CANCER DEL SENO, DEJALES SABER QUE SON IMPORTANTES Y QUE ORAS POR ELLAS.
GRACIAS
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